La odisea de Hamed Sako
- 9 sept 2017
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El fútbol ha dado una esperanza a Hamed Sako. Este inmigrante ha esquivado a la muerte desde que en 2013, y tras fallecer su padre, emprendió viaje a Europa con apenas 14 años. El trayecto no fue sencillo. Salió desde Costa de Marfil su país natal y en Mali salvó su vida pese a caer en manos de los terroristas, fue secuestrado en el desierto, “si no eras musulmán te mataban” contó el joven de 18 años que milita en el CAP de Murcia, España.

Logró escapar, llegó a Mauritania de ahí a Marruecos mientras algunos compañeros morían en el camino. Ahí un hombre lo encontró en la calle y logró colarle en una embarcación rumbo a las Islas Canarias. Interceptada, Hamed acabó en el Centro de Menores de Murcia, donde gracias al CAP Ciudad de Murcia busca una vida mejor.
Pero Hamed sufrió otra desgracia. Su madre, muy enferma, lo llamó desde Costa de Marfil pidiendo verle antes de fallecer. Se recolectó dinero realizando partidos amistosos, así mismo, se realizaron rifas pero le hacía falta 2.500 euros y tras el llamamiento del CAP Ciudad de Murcia, su historia viralizó llegando donaciones de todo el país.
El club anunció que se había logrado el dinero suficiente para que Hamed pueda viajar a su país, su madre se está recuperando y ahora se encuentra compartiendo con ella, en compañía de sus hermanos, (su padre falleció antes de partir hacia Europa hace cuatro años). El fútbol le devolvió la sonrisa en Murcia y ahora le permitirá poder ver a la mujer que le trajo al mundo.

Hamed compartiendo con su madre
Por suerte, su historia de supervivencia ha tenido un desenlace feliz, en la capital del Segura ha encontrado paz (pese a que aún le faltan muchos recursos) y confía en algún día, sea o no como futbolista, tener una estabilidad para una vida más próspera.




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